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jueves, 17 de diciembre de 2015

Oración por el Papa Francisco.



Oh Dios, Tú que en tu designio providencial 
quisiste que tu Iglesia fuese construida sobre Pedro, 
a quien elegiste sobre los demás Apóstoles, 
mira con misericordia a Francisco, 
nuestro Papa, escucha nuestra oración, 
y concédele al sucesor de Pedro, 
que sea, para tu pueblo, 
fuente viva y base firme de unidad 
en la fe y en la comunión. 
Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén. 
Reza un: Padre Nuestro, Ave María y Gloria. .


miércoles, 9 de diciembre de 2015

Francisco inauguró el año de la Misericordia abriendo la puerta Santa. Mt. 11, 28-30



Por Pbro. Luis Zazano 
Me gustaría que meditemos juntos lo sucedido ayer, creo que esta muy en unión al evangelio de hoy. Ayer el papa Francisco inauguró el año de la misericordia abriendo la puerta Santa, ¿Qué nos deja esto?:
  1. Apertura: es abrir para que se vea el interior de la iglesia, en la iglesia esta Jesús, vos sos iglesia y lo tenés a Jesús en tu interior pero se potencializa y perfecciona en la comunidad, “donde dos o más estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo”. Hoy tenemos que tener un corazón abierto para que vean nuestro interior y podamos aliviar.
  2. Entrada: hoy la Iglesia tiene abierta sus puertas para que todos entren, no se cobra entrada porque no es un local de ventas, es tu casa. ¿Lo entendés? Somos familia y a través de este año de la misericordia el Señor te invita a entrar a tu casa sabiéndote perdonado. No hay mayor alivio que el sentirse que uno está ya en su casa. Entra con humildad, pidiendo perdón de tus errores pero sabiendo que tendrás el abrazo de tu padre.
  3. Caminar: uno puede mirar desde afuera el interior de la Iglesia o de cualquier lugar pero exige caminar, meterse; para entrar a la Iglesia es necesario hacer un camino, es caminar hacia el encuentro con Dios; es un proceso, tu vida exige un caminar, no podes quedarte parado, metete y curiosea porque hay Alguien quien te espera, ese alguien es Dios.
Quien entra y camina se encuentra con el esplendor de Dios, no saldrás como entraste. Entra a Dios y encontrarás alivio, no te quedes parado métete que hay una familia que te espera y abraza.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Encuentro del Papa Francisco con los jóvenes de la Cuba.


El Papa Francisco sostuvo esta tarde un encuentro con unos cinco mil jóvenes en el Centro Cultural Padre Félix Varela a quienes les dirigió el siguiente discurso improvisado tras escuchar el testimonio del joven cubano Leonardo Fernández en representación de los demás asistentes:
Ustedes están parados y yo estoy sentado, ¡qué vergüenza! pero ¿saben por qué me siento? porque tomé notas de algunas cosas que dijo vuestro compañero y sobre estas les quiero hablar. Una palabra que cayó fuerte: soñar. Un escritor latinoamericano, decía que las personas tenemos dos ojos: uno de carne y otro de vidrio. Con el ojo de carne vemos lo que miramos. Con el ojo de vidrio vemos lo que soñamos. Está lindo ¿eh?
En la objetividad de la vida tiene que entrar la capacidad de soñar y un joven que no es capaz de soñar está clausurado en sí mismo. Está encerrado en sí mismo. Cada uno a veces sueña cosas que nunca van a suceder. Pero suéñalas, deséalas, busca horizontes, ábrete, ábrete a cosas grandes. No sé si en Cuba se usa la palabra, pero los argentinos decimos: no te arrugues, ¿eh? ábrete y sueña, sueña que el mundo contigo puede ser distinto. Sueña que si tú pones lo mejor de ti, vas a ayudar a que ese mundo sea distinto.
No se olviden. Sueñen. Por ahí se les va la mano y sueñan demasiado y la vida les corta el camino, no importa, sueñen y cuenten sus sueños. Cuenten, hablen de las cosas grandes que desean, porque cuanto más grande es la capacidad de soñar y la vida te deja a mitad de camino, más camino has recorrido. Así que primero soñar.
Tú dijiste una frasecita, que yo tenía escrita en la intervención de él porque la subrayé y tomé alguna nota. “Que sepamos acoger y aceptar al que piensa diferente”. Realmente nosotros a veces somos cerrados. Nos metemos en nuestro mundito: o este es como yo quiero que sea o no. Y fuiste más allá todavía: que no nos encerremos. Que no nos encerremos en los conventillos de las ideologías o en los conventillos de las religiones, que podamos crecer ante los individualismos.
Cuando una religión se vuelve conventillo pierde lo mejor que tiene, pierde su realidad de adorar a Dios, de creer en Dios. Es un conventillo, es un conventillo de palabras, de oraciones, de yo soy bueno, tú eres malo, de prescripciones morales y cuando yo tengo mi ideología, mi modo de pensar y tú tienes el tuyo, me encierro en ese conventillo de la ideología.
Corazones abiertos, mentes abiertas. Si tú piensas distinto que yo, ¿por qué no vamos a hablar? ¿Por qué siempre nos tiramos la piedra sobre aquello que nos separa, sobre aquello en lo que somos distintos? ¿Por qué no nos damos la mano en aquello que tenemos en común? Animarnos a hablar de lo que tenemos en común y después podemos hablar de las cosas que tenemos diferentes o que pensamos, pero digo hablar, no digo pelearnos, no digo encerrarnos, no digo ‘conventillear’ como usaste tú la palabra (se dirige al joven que habló en representación de los demás). Pero eso solamente es posible cuando uno tiene la capacidad de hablar de aquello que tengo en común con el otro, de aquello para lo cual somos capaces de trabajar juntos.
En Buenos Aires estaba en una parroquia nueva en una zona muy, muy pobre. Estaban construyendo unos salones parroquiales un grupo de jóvenes de la universidad y el párroco me dijo por qué no te vienes un sábado y así te los presento, trabajaban los sábados y los domingos en la construcción. Eran chicos y chicas de la universidad... entonces llegué y los vi y los fue presentando. Este es el arquitecto, es judío, este es comunista, este es católico práctico, todos eran distintos, pero todos estaban trabajando en común por el bien común. Eso se llama amistad social, buscar el bien común.
La enemistad social destruye y una familia se destruye por la enemistad, un país se destruye por la enemistad, el mundo se destruye por la enemistad. Y la enemistad más grande es la guerra. Y hoy día vemos que el mundo se está destruyendo por la guerra, porque son incapaces de sentarse y hablar. Bueno, negociemos, ¿qué cosas podemos hacer en común? ¿En qué cosas no vamos a ceder? Pero no matemos más gente. Cuando hay división, hay muerte. Hay muerte en el alma porque estamos matando la capacidad de unir, estamos matando la amistad social y eso es lo que yo les pido a ustedes hoy, sean capaces de crear la amistad social.
Después salió otra palabra que tú dijiste (nuevamente se dirige al joven que intervino antes que él)... la palabra esperanza. Los jóvenes son la esperanza de un pueblo, eso lo oímos en todos lados, pero ¿qué es la esperanza? ¿Es ser optimista? ¡No! Optimismo es un estado de ánimo. Mañana te levantas con dolor de hígado y no eres optimista, ves todo negro. O sea la esperanza es algo más, la esperanza es sufrida, la esperanza sabe sufrir para llevar adelante un proyecto, sabe sacrificarse ¿Tú eres capaz de sacrificarte por un futuro? ¿o solamente quieres vivir el presente y que se arreglen los que vengan?
La esperanza es fecunda, la esperanza da vida. ¿Vos sos capaz de dar vida? ¿o vas a ser un chico o chica espiritualmente estéril, sin capacidad de crear vida a los demás, sin capacidad de crear amistad social, sin capacidad de crear patria, sin capacidad de crear grandeza? La esperanza es fecunda.
La esperanza se da en el trabajo y aquí me quiero referir a un problema muy grave que se está viviendo en Europa. La cantidad de jóvenes que no tienen trabajo. Hay países en Europa que jóvenes de 25 años hacia abajo viven desocupados en un porcentaje del 40 por ciento. Pienso en un país. Otro país el 47 por ciento, otro país el 50 por ciento.
Evidentemente que un pueblo que no se preocupa por dar trabajo a los jóvenes; un pueblo y cuando digo pueblo no digo gobiernos, todo el pueblo... la preocupación de la gente, de que nuestros jóvenes no trabajan, ese pueblo no tiene futuro.  Los jóvenes entran a formar parte de la cultura del descarte y todos sabemos que hoy en este imperio del Dios dinero se descartan las cosas y se descartan las personas.
Se descartan los chicos porque no se los quiere o porque se los mata antes de nacer. Se descartan los ancianos... estoy hablando del mundo en general, se descartan los ancianos porque ya no producen. En algunos países hay ley de eutanasia pero en tantos otros hay una eutanasia escondida, encubierta. Se descartan los jóvenes porque no les dan trabajo. Entonces ¿qué le queda a un joven sin trabajo?
Un país que no inventa, un pueblo que no inventa posibilidades laborales para sus jóvenes, a ese joven le queda o las adicciones o el suicidio o irse por ahí buscando ejércitos de destrucción para crear guerras. Esta cultura del descarte nos está haciendo mal a todos, nos quita la esperanza y es lo que tú pediste para los jóvenes (se dirige al mismo joven).
“Queremos esperanza”, esperanza que sufrida, es trabajadora, es fecunda, nos da trabajo  y nos salva de la cultura del descarte y esta esperanza que es convocadora, convocadora de todos, porque un pueblo que sabe autoconvocarse para mirar el futuro y construir la amistad social, como dije, aunque piense diferente, ese pueblo tiene esperanza.
Y si yo me encuentro con un joven sin esperanza... por ahí una vez dije jovenes jubilados. Hay jóvenes que parece que se jubilan a los 22 años. Son jóvenes con tristeza existencial, son jóvenes que han apostado su vida al derrotismo básico, son jóvenes que se lamentan, son jóvenes que se fugan de la vida.
El camino de la esperanza no es fácil y no se puede recorrer solo. Hay un proverbio africano que dice “si quieres ir de prisa, anda solo, pero si quieres llegar lejos, anda acompañado”. Y yo a ustedes jóvenes cubanos, aunque piensen diferente, aunque tengan sus puntos de vista diferentes, quiero que vayan acompañados, juntos buscando la esperanza, buscando el futuro y la nobleza de la patria.
Y así empezamos con la palabra soñar y quiero terminar con otra palabra que tú dijiste (el mismo joven) y que yo la suelo usar bastante: “la cultura del encuentro”. Por favor, no nos ‘desencontremos’ entre nosotros mismos. Vayamos acompañados, Uno, encontrados, aunque pensemos distinto, aunque sintamos distinto, pero hay algo que es superior a nosotros, es la grandeza de nuestro pueblo, es la grandeza de nuestra patria, es esa belleza, esa dulce esperanza de la patria a la que tenemos que llegar. ¡Muchas Gracias!
(El Papa antes de irse vuelve a tomar el micro)
Bueno, me despido deseándoles lo mejor. Todo esto que les dije se los deseo. Voy a rezar por ustedes. Y  les pido que recen por mí. Y si alguno de ustedes no es creyente y no puede rezar, porque no es creyente, que al menos me desee cosas buenas.
- E

miércoles, 1 de abril de 2015

Francisco: "los sacerdotes no pueden ser pastores con cara de vinagre, quejosos ni aburridos"



Desde la basílica de San Pedro en el Vaticano, durante la misa Crismal, el papa Francisco, celebró la Semana Santa, y recordó que los sacerdotes no pueden ser "pastores con cara de vinagre, quejosos ni, lo que es peor, pastores aburridos".

La misa de hoy también rememora "el día de la institución del sacerdocio" y por ello la homilía del Papa, como en anteriores Jueves Santos, estuvo dedicada a los consejos para los sacerdotes y a la "belleza" del cansancio por dedicarse a los fieles.

El pontífice explicó cómo todo este servicio y cercanía a la gente cansa, pero, señaló, "es cansancio del bueno, cansancio lleno de frutos y de alegría".

"El pueblo fiel no nos deja sin tarea directa, salvo que uno se esconda en una oficina o ande por la ciudad en un auto con vidrios polarizados", aseveró.


Pero a pesar de esta fatiga, Francisco indicó a los sacerdotes que no pueden ser "pastores con cara de vinagre, quejosos ni, lo que es peor, pastores aburridos".
Asimismo, reiteró la necesidad de pastores "con olor a oveja" y "sonrisa de padre".
"Nada que ver con esos que huelen a perfume caro y te miran de lejos y desde arriba", agregó.

El Papa inició su homilía con una confesión: "Sabéis cuantas veces pienso en el cansancio. El cansancio de todos vosotros. Pienso mucho y rezo por ello a menudo, especialmente cuando el que está cansado soy yo".

"Nuestra fatiga es preciosa a los ojos de Jesús, que nos acoge y nos pone de pie", aseguró el pontífice en la primera ceremonia del llamado "Triduo Pasqual", el periodo de tiempo en el que los católicos conmemoran la pasión, muerte y resurrección de Cristo.

"Conocemos a nuestro pueblo, podemos adivinar lo que les está pasando en su corazón; y el nuestro, al compadecernos (al padecer con ellos), se nos va deshilachando, se nos parte en mil pedacitos, y es conmovido y hasta parece comido por la gente", dijo.

"El maligno es más astuto que nosotros y es capaz de tirar abajo en un momento lo que construimos con paciencia durante largo tiempo", dijo.

Pero les recomendó que ante ello "hay que aprender a neutralizar el mal" y "no" arrancar la cizaña, no pretender defender como superhombres lo que sólo el Señor tiene que defender".

La celebración del Jueves Santo continuará esta tarde, cuando Francisco, saldrá del Vaticano para efectuar una misa en la cárcel romana de Rebbibia, donde lavara los pies a doce reclusos.



viernes, 13 de marzo de 2015

2do Aniversario de Pontificado.



Este viernes hace dos años, el argentino Jorge Mario Bergoglio se hizo Francisco, Papa universal elegido por el Cónclave en la Capilla Sixtina. Su revolución evangélica, su adhesión radical al Evangelio que ha hecho crecer en forma extraordinaria la cercanía de la Iglesia con la gente en la frontera de la misericordia, con un lenguaje a veces fuerte en el combate contra la exclusión social, la desigualdad, la marginalidad en todos los niveles, el descarte de los débiles pobres y sufrientes, componen un "mensaje incomodo" como afirma el obispo Giancarlo Bregantini, muy vecino a Bergoglio, que fastidia y mueve al rencor a muchos sectores conservadores.
        Francisco ha limpiado la Iglesia, ha cumplido  lo que dijo unos dias antes de entrar en el Cónclave a los cardenales electores, convenciéndolos que era él el hombre del destino de una Iglesia sacudida por la renuncia del Papa Benedicto XVI, los escándalos de la Curia Romana, los robos en el IOR, el banco pontificio y las peleas internas en el gobierno central de la Iglesia que decidieron a Joseph Ratzinger a dimitir, un gesto que se reveló extraordinario y cambió la historia de la Iglesia.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Hace 45 años Jorge Bergoglio, hoy Papa Francisco, fue ordenado sacerdote.




El Papa Francisco recordó a través de su cuenta de Twitter @Pontifex_es que hoy es el aniversario de su ordenación sacerdotal y pidió oraciones a los fieles por él y por todos los sacerdotes.

Hace 45 años, el 13 de diciembre de 1969, solo cuatro días antes de cumplir 33 años de edad, el jesuita Jorge Mario Bergoglio, ahora convertido en el Papa Francisco, fue ordenado sacerdote por el Arzobispo Emérito de Córdoba (Argentina), Mons. Ramón José Castellano. 
Aquel 13 de diciembre fue sábado como hoy, vísperas del tercer domingo de Adviento. 
En la liturgia de la Iglesia, este día es conocido como el Domingo de Gaudete o Domingo de la Alegría, para muchos el sello del Pontificado del Papa Francisco. 
 En sus primeros años como sacerdote, Jorge Mario Bergoglio continuó su formación como jesuita entre 1970 y 1971 en España. 
El 22 de abril de 1973 emitió sus profesiones perpetuas en la Compañía de Jesús. Cuando regresó a Argentina sirvió como profesor en la facultad de teología de San José en la localidad de San Miguel (en las afueras de la ciudad de Buenos Aires), rector del Colegio y, a la edad de 36 años, fue designado Provincial de Argentina de los jesuitas.


viernes, 12 de diciembre de 2014

Homilía del Papa Francisco en la Misa por la Virgen de Guadalupe.


                                                             www.aciprensa.com
VATICANO, 12 Dic. 14 / 12:41 pm.- El Papa Francisco celebró este viernes en la Basílica de San Pedro la Misa por la Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, donde pidió “a la Reina, a la Señora mía, a mi jovencita, a mi pequeña, como la llamó San Juan Diego (…), que continúe acompañando, auxiliando y protegiendo a nuestros pueblos”.
A continuación el texto completo de la homilía del Papa Francisco:
«Que te alaben, Señor, todos los pueblos.
Ten piedad de nosotros y bendícenos;
Vuelve, Señor, tus ojos a nosotros.
Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora.
Las naciones con júbilo te canten,
Porque juzgas al mundo con justicia (…)» (Sal 66).
La plegaria del salmista, de súplica de perdón y bendición de pueblos y naciones y, a la vez, de jubilosa alabanza, expresa el sentido espiritual de esta celebración Eucarística. Son los pueblos y naciones de nuestra Patria Grande latinoamericana los que hoy conmemoran con gratitud y alegría la festividad de su "patrona", Nuestra Señora de Guadalupe, cuya devoción se extiende desde Alaska a la Patagonia. Y con Gabriel Arcángel y Santa Isabel hasta nosotros, se eleva nuestra oración filial: «Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo...».
En esta festividad de Nuestra Señora de Guadalupe, haremos memoria agradecida de su visitación y compañía materna; cantaremos con Ella su "magnificat"; y le confiaremos la vida de nuestros pueblos y la misión continental de la Iglesia.
Cuando se apareció a San Juan Diego en el Tepeyac, se presentó como "la perfecta siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios" (Nican Mopohua); y dio lugar a una nueva visitación. Corrió premurosa a abrazar también a los nuevos pueblos americanos, en dramática gestación. Fue como una «gran señal aparecida en el cielo… una mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies», que asume en sí la simbología cultural y religiosa de los indígenas, y anuncia y dona a su Hijo a los nuevos pueblos de mestizaje desgarrado.
Tantos saltaron de gozo y esperanza ante su visita y ante el don de su Hijo y la más perfecta discípula del Señor se convirtió en la «gran misionera que trajo el Evangelio a nuestra América». El Hijo de María Santísima, Inmaculada encinta, se revela así desde los orígenes de la historia de los nuevos pueblos como "el verdaderísimo Dios por quien se vive", buena nueva de la dignidad filial de todos sus habitantes. Ya nadie más es siervo sino todos somos hijos de un mismo Padre y hermanos entre nosotros.
La Santa Madre de Dios no sólo visitó a estos pueblos sino que quiso quedarse con ellos. Dejó estampada misteriosamente su sagrada imagen en la "tilma" de su mensajero para que la tuviéramos bien presente, convirtiéndose así en símbolo de la alianza de María con estos pueblos, a quienes confiere alma y ternura.
Por su intercesión, la fe cristiana fue convirtiéndose en el más rico tesoro del alma de los pueblos americanos, cuya perla preciosa es Jesucristo: un patrimonio que se transmite y manifiesta hasta hoy en el bautismo de multitudes de personas, en la fe, esperanza y caridad de muchos, en la preciosidad de la piedad popular y también en ese ethos de los pueblos que se muestra en la conciencia de dignidad de la persona humana, en la pasión por la justicia, en la solidaridad con los más pobres y sufrientes, en la esperanza a veces contra toda esperanza.
Por eso, nosotros, hoy aquí, podemos continuar alabando a Dios por las maravillas que ha obrado en la vida de los pueblos latinoamericanos. Dios, según su estilo, "ha ocultado estas cosas a sabios y entendidos, dándolas a conocer a los pequeños, a los humildes, a los sencillos de corazón". En las maravillas que ha realizado el Señor en María, Ella reconoce el estilo y el modo de actuar de su Hijo en la historia de la salvación. Trastocando los juicios mundanos, destruyendo los ídolos del poder, de la riqueza, del éxito a todo precio, denunciando la autosuficiencia, la soberbia y los mesianismos secularizados que alejan de Dios, el cántico mariano confiesa que Dios se complace en subvertir las ideologías y jerarquías mundanas.
Enaltece a los humildes, viene en auxilio de los pobres y pequeños, colma de bienes, bendiciones y esperanzas a los que confían en su misericordia de generación en generación, mientras derriba de sus tronos a los ricos, potentes y dominadores. El "Magnificat" nos introduce en las "bienaventuranzas", síntesis primordial del mensaje evangélico. A su luz, nos sentimos movidos a pedir que el futuro de América Latina sea forjado por los pobres y los que sufren, por los humildes, por los que tienen hambre y sed de justicia, por los compasivos, por los de corazón limpio, por los que trabajan por la paz, por los perseguidos a causa del nombre de Cristo, "porque de ellos es el Reino de los cielos".
Y hacemos esta petición porque América Latina es el "¡continente de la esperanza"!, porque de ella se esperan nuevos modelos de desarrollo que conjuguen tradición cristiana y progreso civil, justicia y equidad con reconciliación, desarrollo científico y tecnológico con sabiduría humana, sufrimiento fecundo con alegría esperanzadora. Sólo es posible custodiar esa esperanza con grandes dosis de verdad y amor, fundamentos de toda la realidad, motores revolucionarios de auténtica vida nueva.
Pongamos estas realidades y estos deseos en la mesa del altar, como ofrenda agradable a Dios. Suplicando su perdón y confiando en su misericordia, celebramos el sacrificio y victoria pascual de Nuestro Señor Jesucristo. Él es el único Señor, el "libertador" de todas nuestras esclavitudes y miserias derivadas del pecado. Él nos llama a vivir la verdadera vida, una vida más humana, una convivencia de hijos y hermanos, abiertas ya las puertas de la «nueva tierra y los nuevos cielos».
Suplicamos a la Santísima Virgen María, en su advocación guadalupana –a la Madre de Dios, a la Reina, a la Señora mía, a mi jovencita, a mi pequeña, como la llamó San Juan Diego, y con todos los apelativos cariñosos con los que se dirigen a Ella en la piedad popular–, que continúe acompañando, auxiliando y protegiendo a nuestros pueblos. Y que conduzca de la mano a todos los hijos que peregrinan en estas tierras al encuentro de su Hijo, Jesucristo, Nuestro Señor, presente en la Iglesia, en su sacramentalidad, y especialmente en la Eucaristía, presente en el tesoro de su Palabra y enseñanzas, presente en el santo pueblo fiel de Dios, en los que sufren y en los humildes de corazón. Que así sea. ¡Amén!

lunes, 26 de mayo de 2014

Francisco rezó en el Río Jordán.


El papa Francisco completó su día en Jordania con una visita al río Jordán y a la iglesia latina de Betania, donde la historia sitúa el bautismo de Jesús. Allí rezó a solas y luego tuvo un encuentro con cientos de refugiados, la mayoría sirios.
“Renuevo mi vehemente llamamiento a la paz en Siria", clamó el pontífice en un discurso que dio en el lugar, para luego advertir “que nadie se empeñe en que las armas solucionen los problemas”. Al mismo tiempo le pidió al gobierno de Bashar al Assad que “vuelva a la senada de las negociaciones”.
Jorge Bergoglio afirmó que el odio y la codicia del dinero son la raíz y la causa de la guerra, y acusó de la continuidad del conflicto sirio a todos aquellos que fabrican y comercializan armas. Luego, pidió a los presentes "que busquen en su corazón una palabra para que esta pobre gente se convierta"
Por otro lado, Francisco instó a la comunidad internacional para "que no se deje sola a Jordania" ante la emergencia humanitaria que se ha creado con la llegada de unos 600.000 refugiados que huyen de los conflictos en Medio Oriente.
"Me dirijo a la comunidad internacional para que no se deje sola a Jordania ante la emergencia humanitaria que se ha creado con la llegada de un número tan elevado de refugiados", solicitó.

Francisco en el Muro de los Lamentos.


Francisco visitó el Muro de los Lamentos, el lugar más sagrado del Judaísmo, situado en el corazón del casco viejo de Jerusalén, al que se acercó para dejar una oración.

El pontífice llegó al único vestigio del segundo Templo Judío, destruido por los romanos, tras visitar la explanada de las Mezquitas, tercer lugar más sagrado del Islam, que se alza sobre el lugar en el que los judíos sitúan el templo y que es el corazón del conflicto en Oriente Medio.

En un discurso en dicha Explanada, el pontífice llamó a la paz y la justicia y pidió a judíos, cristianos y musulmanes que abran sus corazones y su mente para entender al otro, y pidió que nadie utilice el nombre de Dios para justificar la violencia

El Papa Francisco en Tierra Santa.


Visita a Tierra Santa Tras rezar en silencio, el Papa abrazó emocionado al rabino y al islámico argentinos que lo acompañan en su histórica gira. Dejó un Padrenuestro escrito de puño y letra en español.
“Lo logramos”, exclamó el Papa Francisco al abrazar al rabino Abraham Skorka y el islámico Omar Abboud, tras rezar en silencio unos minutos en el Muro de los Lamentos, el sitio más sagrado para los judíos. Con esa expresión, el pontífice evocó los tiempos en que con el rabino Skorka imaginaban orar ante el Muro, pero sin saber que finalmente lo concretarían siendo ahora él Papa.
Francisco llegó pasadas las nueve de la mañana (hora de Israel) al lugar, en medio de un importante operativo de seguridad. Tras ser recibido por el gran rabino del lugar, y recibir una explicación con unas maquetas de los dos muros que fueron destruidos, el último en el año 1970, se acercó a la pared, lo único que se conserva de la segunda edificación.
En silencio, Francisco rezó unos minutos y luego, en el gesto que es característico ante quienes visitan el Muro, dejó en una grieta un papelito que contenía una transcripción del Padrenuestro en español.
Luego giró y se fundió en un efusivo abrazo simultáneo con Skorka y Abboud -con un brazo tomó a uno y con el otro tomó al otro- y exclamó: “Lo logramos”.
Tras saludar a personalidades judías presentes en el lugar, se retiró saludando con una amplía sonrisa desde el auto que lo traslada.
El rabino Skorka, rector del Seminario Rabínico Latinoamericano, y Abboud, presidente del Instituto de Diálogo Interreligioso, fueron invitados especialmente por el Papa para este viaje, en un gesto sin precedentes en una visita papal.

El Papa rezó en el Muro de la Vergüenza.


Antes de celebrar una misa en la Plaza del Pesebre, en el gesto político que más esperaban los palestinos, Francisco se quedó casi cinco minutos frente a la barrera de cemento que Israel comenzó a construir en 2002



BELEN.- Ni bien llegó esta mañana a la ciudad donde nació Jesús, Francisco no decepcionó las expectativas de los palestinos, sino las superó ampliamente. Sorprendiendo a todo el mundo y en un gesto inesperado, no previsto en el delicado programa previsto para esta segunda etapa de su intensa gira en Tierra Santa, hizo detener su papamóvil ante el "muro de la vergüenza", la barrera de seguridad de cemento que separa esta ciudad del Estado de Israel.
Antes de celebrar una misa multitudinaria y festiva en la Plaza del Pesebre, en el gesto político que más esperaban los palestinos, Francisco se quedó casi cinco minutos frente a la barrera de cemento que Israel comenzó a construir unilateralmente en 2002 en un intento de detener los ataques extremistas y que recorre buena parte de los territorios ocupados palestinos, en contra de todas las reglas internacionales. Allí, en medio de una nube de camarógrafos y de palestinos con banderas del Vaticano y locales, el Papa se persignó y se quedó en silencio, rezando.
La imagen valió mil palabras y dejó eufóricos a los palestinos que esperaban un gesto fuerte y que por lo bajo lamentaban los días pasados que el programa papal no previera un momento en el cual Francisco pudiera ver de cerca el también llamado "muro de la vergüenza".

sábado, 24 de mayo de 2014

"Oración de los cinco dedos" Papa Francisco


1.El pulgar es el más cercano a ti. Así que empieza orando por quienes están más cerca de ti. Son las personas más fáciles de recordar. Orar por nuestros seres queridos es "una dulce obligación"
2. El siguiente dedo es el índice. Ora por quienes enseñan, instruyen y sanan. Esto incluye a los maestros, profesores, médicos y sacerdotes. Ellos necesitan apoyo y sabiduría para indicar la dirección correcta a los demás. Tenlos siempre presentes en tus oraciones.
3. El siguiente dedo es el más alto. Nos recuerda a nuestros líderes. Ora por el presidente, los congresistas, los empresarios, y los gerentes. Estas personas dirigen los destinos de nuestra patria y guían a la opinión pública. Necesitan la guía de Dios.
4. El cuarto dedo es nuestro dedo anular. Aunque a muchos les sorprenda, es nuestro dedo más débil, como te lo puede decir cualquier profesor de piano. Debe recordarnos orar por los más débiles, con muchos problemas o postrados por las enfermedades. Necesitan tus oraciones de día y de noche. Nunca será demasiado lo que ores por ellos. También debe invitarnos a orar por los
matrimonios.
5.Y por último está nuestro dedo meñique, el más pequeño de todos los dedos, que es como debemos vernos ante Dios y los demás. Como dice la Biblia "los últimos serán los primeros". Tu meñique debe recordarte orar por tí. Cuando ya hayas orado por los otros cuatro grupos verás tus propias necesidades en la perspectiva correcta, y podrás orar mejor por las tuyas.


martes, 19 de marzo de 2013

Primera homilía completa del papa Francisco.



  Queridos hermanos y hermanas:
Doy gracias al Señor por poder celebrar esta Santa Misa de comienzo del ministerio petrino en la solemnidad de san José, esposo de la Virgen María y patrono de la Iglesia universal: es una coincidencia muy rica de significado, y es también el onomástico de mi venerado Predecesor: le estamos cercanos con la oración, llena de afecto y gratitud.
¿Cómo vive José su vocación como custodio de María, de Jesús, de la Iglesia? Con la atención constante a Dios, abierto a sus signos, disponible a su proyecto, y no tanto al propio.
Pero la vocación de custodiar no sólo nos atañe a nosotros, los cristianos, sino que tiene una dimensión que antecede y que es simplemente humana, corresponde a todos. Es custodiar toda la creación, la belleza de la creación, como se nos dice en el libro del Génesis y como nos muestra san Francisco de Asís: es tener respeto por todas las criaturas de Dios y por el entorno en el que vivimos.
Es custodiar a la gente, el preocuparse por todos, por cada uno, con amor, especialmente por los niños, los ancianos, quienes son más frágiles y que a menudo se quedan en la periferia de nuestro corazón. Es preocuparse uno del otro en la familia: los cónyuges se guardan recíprocamente y luego, como padres, cuidan de los hijos, y con el tiempo, también los hijos se convertirán en cuidadores de sus padres.
Y cuando el hombre falla en esta responsabilidad, cuando no nos preocupamos por la creación y por los hermanos, entonces gana terreno la destrucción y el corazón se queda árido.
Quisiera pedir, por favor, a todos los que ocupan puestos de responsabilidad en el ámbito económico, político o social, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad: seamos “custodios” de la creación, del designio de Dios inscrito en la naturaleza, guardianes del otro, del medio ambiente; no dejemos que los signos de destrucción y de muerte acompañen el camino de este mundo nuestro.
Recordemos que el odio, la envidia, la soberbia ensucian la vida. Custodiar quiere decir entonces vigilar sobre nuestros sentimientos, nuestro corazón, porque ahí es de donde salen las intenciones buenas y malas: las que construyen y las que destruyen.


Comunicación teléfonica desde Roma.




El Papa Francisco sorprendió esta madrugada a las miles de personas que realizan una vigilia frente a la Catedral Metropolitana esperando su entronización como Sumo Pontífice al comunicarse vía telefónica desde Roma y pidió que "no se olviden de este obispo que está lejos pero los quiere mucho". La comunicación del hasta hace una semana arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio se produjo a las 3:32, tan solo un par de horas antes de ser coronado Papa, en medio de la sorpresa y emoción de las personas reunidas en la Plaza de Mayo desde las 22:30 del lunes.
"Gracias por haberse reunido a rezar y por las oraciones. Es lindo rezar porque es mirar al cielo y saber que tenemos un Padre bueno que es Dios", señaló el flamante Papa. Asimismo, Bergoglio pidió un favor a todos los argentinos: "Cuidémonos los unos a los otros. Cuídense entre ustedes, no se hagan daño. Cuídense la vida, cuiden la familia, cuiden la naturaleza, a los niños, a los viejos". Poco antes de asumir, el Sumo Pontífice exhortó a las personas para que "no haya odio ni pelea ni envidias" y lo ejemplificó de forma bien clara, con una frase típica de los argentinos: "no le saquen el cuero a nadie".