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sábado, 7 de mayo de 2011

El arbol de los problemas.

Un hombre después de pensarlo se decidió a reparar una vieja casa que tenía en una granja.
Entonces, contrató a un carpintero que se encargaría de todos los detalles de la restauración.
Un día decidió ir a la granja, para verificar como iban todos los trabajos.
Ese día parecía no ser el mejor para el carpintero. Su cortadora eléctrica se había dañado, haciéndole perder dos horas de trabajo. Después de repararla, un corte de electricidad en el pueblo le hizo perder dos horas más de trabajo. Tratando de recuperar el tiempo, partió dos cierras de su cortadora. Ya finalizando la jornada, el pegamento que disponía no le alcanzaba para mezclar su fórmula secreta de acabado. Después de un día tan irregular, ya disponiéndose para ir a su casa, el camión se le negaba a arrancar.
Por supuesto, el dueño de la granja se ofreció a llevarlo.
Mientras recorrían los hermosos paisajes de la granja, él iba en silencio meditando. Después de treinta minutos de recorrido llegaron a la casa del carpintero, y de sorpresa lo invitó para que conociera a su familia.
Mientras se dirigían a la puerta, el carpintero se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, de color verde intenso y por demás hermoso. Tocó varias ramas con sus manos, mientras admiraba sus preciosas hojas. Cuando abrió la puerta, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara estaba plena de sonrisas y alegría. Sus hijos se lanzaron sobre él, dando vueltas en la sala. Le dio un beso a su esposa y lo presentó. Le invitó un refresco y una suculenta empanada. 
Ya despidiéndose, lo acompañó hasta el auto.
Cuando pasaron nuevamente cerca del árbol, la curiosidad fue grande y le preguntó acerca de lo que había visto hacer un rato antes. Le recordó su conducta con el árbol.
¡Ohh!, ese es "mi árbol de los problemas", contestó.
Y luego procedió a explicar y dijo: "sé que no puedo evitar tener dificultades en mi trabajo y alteraciones en mi estado de ánimo. Pero una cosa si es segura: Esos problemas no pertenecen ni a mi esposa y mucho menos a mis hijos. Así que simplemente los cuelgo en el “árbol de los problemas” cada noche cuando llego a casa. Luego en la mañana los recojo nuevamente, porque tengo que solucionarlos".
"Lo divertido es, dijo sonriendo el carpintero, que cuando salgo en la mañana a recogerlos, no hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche anterior".

El dueño de la granja se subió a su auto, meditando sobre la estrategia del carpintero para ser más feliz y evitar contaminar el hogar con los problemas laborales. Entonces se dijo, valió la pena el paseo de hoy. Llegó a la granja y se dispuso a seleccionar su árbol de los problemas. Y desde entones cada vez que llegaba a su hogar ya saben lo primero que hacía.


                            ¡HERMOSO MENSAJE!

Hay tres cosas en la vida.



Hay tres cosas en la vida que pasan y nunca regresan:
El  tiempo...

Las  palabras...
Las  oportunidades.
 
Hay tres cosas en la vida que pueden destruir a una persona:
La ira...

El  orgullo...
No saber perdonar...
Hay tres cosas en la vida que nunca debes perder:
La paz...

La honestidad...
La esperanza.
Hay tres cosas en la vida que tienen mayor valor:
El amor...

La bondad...
Las relaciones.
.. 
Hay tres cosas en la vida que no son seguras:
El éxito...

La felicidad...
Los sueños...
Hay tres cosas en la  vida que forman a una persona:
La sinceridad...

El compromiso...
La constancia...
Solo hay tres personas que son verdaderamente fieles:
El padre...

El hijo...
El espíritu santo.

25 maneras de amar a un Niño.


Préstele atención.
Búsquelo.
Escúchelo.
Juegue con él.
Sea espontáneo.
Tómelo de las manos.
Haláguelo más, critíquelo menos.
Maravíllese de sus logros.
Agradézcale.
Sea flexible.
Confíe en él.
Mírelo a los ojos.
Comparta su entusiasmo.
Anímelo.
Espere lo mejor de él, mas no la perfección.
Sea consistente.
Esté a su disposición.
Disciplínelo en su momento.
Aprecie sus diferencias.
Conteste sus preguntas.
Crea en él.
Pida su opinión.
Escuche su música.
Pídale disculpas cuando usted se equivoca.
¡¡Ámelo a pesar de todo!!!

viernes, 6 de mayo de 2011

Vivir como las flores.

... Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto?.. Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.

- ¡Pues, vive como las flores!, advirtió el maestro.

- Y ¿cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo.




- Pon atención a esas flores -continuó el maestro, señalando unos lirios que crecían en el jardín.

Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos.

Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivo para molestarse... Ejercita pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera y perfuma la vida de los demás haciendo el bien.

Ésto, es vivir como las flores.

jueves, 5 de mayo de 2011

"¡Gente buena!"

Hoy comprendo que no todo está perdido
Cuando tanta miseria nos rodea,
Y mirándole a los ojos al Señor,
Que a mi lado, todavía hay gente buena.

Hoy descubro, cuando reina la impotencia,
Que hay hermanos que te cuidan, te serenan,
Que se postran de rodillas ante Dios
Y en las malas te dan fuerzas, te consuelan.

Porque hay gente que le importa el bien común,
Porque hay gente generosa que se entrega,
Y que ofrecen sus palabras de esperanza,
Compañeros de la vida, gente buena.

Que practican la verdad y te son fieles,
Que te brindan contención y nada esperan,
Porque rezan al Señor, transmiten Paz,
Gente humilde, solidaria ¡Gente Buena!



 Copyright: Rosana Ortiguera
DERECHOS RESERVADOS

miércoles, 4 de mayo de 2011

8 de mayo: Día de la Virgen de Luján

HISTORIA DE LA VIRGEN DE LUJAN


Hacia el año 1630, un cierto portugués, de nombre Antonio Faría de Sá, hacendado de Sumampa, jurisdicción de Córdoba del Tucumán, pidió a un amigo suyo, Juan Andrea, marino, que le trajese del Brasil una imagen de la Concepción de María Santísima con el propósito de venerarla en la Capilla que estaba fabricando en su estancia. Juan Andrea cumplió el encargo y le trajo no una, sino dos imágenes de Nuestra Señora, que llegaron al puerto de Buenos Aires. Una, según el pedido, era de la Purísima Concepción; la otra, del título de la Madre de Dios con el niño Jesús dormido entre los brazos.






Ambas imágenes fueron colocadas en dos cajoncillos y subidas a una carreta. Al llegar a las orillas del Río Luján, en la estancia de Rosendo, los troperos se detuvieron allí para pasar la noche. Al día siguiente, una clara mañana de Mayo, queriendo proseguir el camino no pudieron mover la carreta. Admirados de la novedad pasaron a individualizar la causa y declaró el conductor del convoy: “Aquí vienen dos cajones con dos bultos de la Virgen, que traigo recomendados para una capilla de Sumampa”.
Cuando abrieron el cajón, hallaron una bella imagen de Nuestra Señora de la Concepción, de media vara de alto y con las manos juntas ante el pecho. Luego de venerar la Santa Imagen la llevaron en procesión a la casa de Rosendo y sus dueños le levantaron un humilde altar.
Fue entonces cuando un joven negro llamado Manuel- dijo: “Sáquese de la carreta uno de los cajones y observemos si camina”.
Así se hizo, pero en vano. “Truéquense los cajones”, replicó él mismo. Entonces ocurrió que al cambiar los cajones y al tirar los bueyes la carreta se movió sin dificultad.
 

Desde luego entendieron los arrieros tal disposición del Cielo de que la imagen de la Virgen encerrada en tal cajón debía quedarse en aquel paraje y así siguieron con la otra a su destino.

martes, 3 de mayo de 2011

A 29 años del hundimiento del crucero "General Belgrano"


El 2 de mayo de 1982 flotas inglesas atacaron e hundieron el crucero argentino "General Belgrano" y 366 argentinos murieron en este aberrante hecho.

Hoy, se cumplen 29 años de un hecho que entristeció a todos los argentinos, el ARA General Belgrano era atacado por el submarino británico HMS Conqueror y sucumbía en las heladas aguas del Océano Atlántico Sur, con un saldo de 366 argentinos muertos, de una tripulación de 1093.
El crucero argentino era comandado por Héctor Bonzo y se encontraba fuera de la Zona de Exclusión Total cuando fue impactado, pasado las 16, por dos torpedos MK8 que poseían 340 kilos de explosivos cada uno, que fueron lanzados desde el submarino británico.

Poco antes, la primera ministra del Reino Unido en esa época, Margaret Thachter, fue quien decidió en la residencia campestre de Checkers, en Londres, junto a su gabinete de guerra, el destino del ARA General Belgrano y de su tripulación.

Del operativo de rescate participaron cuatro aviones, cuatro buques, y un barco pesquero. El mismo se llevó adelante desde el 2 al 9 de mayo en medio de lluvias y temperaturas bajo cero que entorpecieron las acciones. Recién el 3 de mayo se avistó las balsas salvavidas que estaban esparcidas por el frío océano en un radio de cuatro kilómetros y se dió comienzo al traslado de los soldados argentinos, la gran mayoría de ellos padecía ya principios de congelamiento.

Este cruel hecho que vivió la sociedad en su conjunto, marcó la vida no tan sólo de la tripulación del ARA General Belgrano, sino también de todas las familias argentinas.

"No perdamos la identidad, que no se olviden de estos acontecimientos que marcaron nuestra historia".

lunes, 2 de mayo de 2011

El ruido de las carretas.

Un día salí de paseo con mi padre… De pronto, él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:
-Además del cantar de los pájaros, ¿Oyes algo más?
Agudicé mis oídos y después de unos segundos le respondí:- Sólo escucho el ruido de una carreta.
-Eso es, dijo mi padre. Es una carreta vacía.
Entonces le pregunté con curiosidad: ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si no la vemos?

-Es muy fácil, sé que está vacía por el ruido. Cuanto más vacía está la carreta, más ruido hace.
Crecí y me hice un hombre. Cada vez que escucho a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de los demás, presumiendo de lo que tiene o de lo que sabe, prepotente y menospreciando al resto de las personas que lo rodean, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo: Cuanto más vacía está la carreta, más ruido hace.

La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas. Piensa que existen personas tan pobres, que lo único que tienen es dinero y soberbia...
Recuerda que: “Si las palabras no son mejores que el silencio...lo mejor es callar..."
Por lo tanto, no hagas ruido  como una "carreta vacía".
“Cuando las palabras no son mejores que el silencio...lo mejor es callar... ¡No hagas tanto ruido!”

Dios te dice:
“Si no tienes nada que decir, escúchame en silencio; yo te enseñaré a ser sabio”
Job 33:33

Cicatrices del Alma.

En el sur de Florida, un niño decidió ir a nadar al lago que estaba detrás de su casa. Su mamá, desde la casa, lo miraba por la ventana. En un momento vio con horror lo que sucedía. Corrió hacia su hijo gritándole por el inminente peligro que lo acechaba. El niño se alarmó. Asombrado, vio a su mamá horrorizada, sin saber qué estaba sucediendo. Fue demasiado tarde. Desde el muelle, la mamá tomó al niño por sus brazos, justo cuando el caimán lo atrapaba por las piernas. La mujer intentó sacarlo con todas sus fuerzas, pero el animal era más fuerte.
A pesar de todo, el amor hizo que la mujer no soltara al niño y gritara pidiendo ayuda.
Un señor que escuchó los gritos, pudo llegar a tiempo para disparar y matar al caimán. Aunque sus piernas sufrieron bastantes daños, el niño sobrevivió y consiguió volver a caminar. 
Una vez recuperado, antes de salir del hospital, un periodista le preguntó al niño si le quería enseñar las cicatrices de sus piernas. El niño levantó la sábana y le mostró las cicatrices, pero volvió a cubrirse y con gran orgullo le mostró sus brazos diciendo: Las cicatrices que usted debe de ver son éstas. Sus brazos estaban llenos de moretones y arañazos, y añadió: Las tengo porque mamá no me soltó y me salvó la vida.

Moraleja: Nosotros también tenemos cicatrices de un pasado doloroso. Algunas son causadas por nuestros pecados, pero algunas son la huella de Dios que nos ha sostenido con fuerza para que no caigamos en las garras del mal.
“Recuerda que si te ha dolido alguna vez el alma, es porque Dios te ha sujetado con fuerza para que no caigas”