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sábado, 1 de noviembre de 2014

1 de Noviembre: Día de todos los Santos.



De "Los cinco minutos del Espíritu Santo" de Victor Manuel Fernández.
La celebración de hoy es un canto al Espíritu Santo. Porque celebrar a todos los santos es motivo de alegría y de consuelo. En ellos se manifiesta el triunfo de la gracia, la eficacia de la acción del Espíritu Santo, porque “cuando Dios corona los méritos de los santos está coronando sus propios dones” (San Agustín).
El conjunto de los santos nos hace ver algo precioso: que el Espíritu Santo nos renueva, nos transforma, pero respeta la identidad de cada uno y ama la variedad. Por eso todos los santos son diferentes y cada uno fue santo a su manera.
Reconociendo la inmensa variedad de santos, con temperamentos, opciones e historias tan variadas, podemos reconocer cómo la acción de la gracia es siempre personal, respeta la identidad de cada uno, y no condiciona su libertad. También cada uno de nosotros, con sus peculiaridades, pero sanado y liberado, podrá integrar esa maravillosa comunidad celestial e integrarse en la feliz alabanza que no tiene fin.
Hoy recordamos también a miles de personas que no han sido canonizadas en una declaración oficial de la Iglesia, pero que seguramente han alcanzado la santidad de maneras poco llamativas. Se han entregado con amor en la sencillez de lo cotidiano. Otros quizás han vivido la santidad en medio de muchos condicionamientos, o también en medio de la locura. Ellos, en el cielo, brillan liberados de sus límites y angustias, y su belleza es una alabanza al Espíritu Santo, que se lució embelleciendo sus vidas.

Oración para nuestros difuntos.




Oh buen Jesús, que durante toda tu vida te compadeciste de los dolores ajenos, mira con misericordia las almas de nuestros seres queridos que están en el cielo. Oh Jesús, que amaste a los tuyos con gran predilección, escucha la súplica que te hacemos, y por tu misericordia concede a aquellos que Tú te has llevado de nuestro hogar el gozar del eterno descanso en el seno de tu infinito amor. Amén. Concédeles, Señor, el descanso eterno y que les ilumine tu luz perpetua. Que las almas de los fieles difuntos por la misericordia de Dios descansen en paz. Amén.

La serpiente y la luciérnaga.



Cuenta la leyenda, que una serpiente perseguía a una luciérnaga para devorarla. El pequeño insecto hacia hasta lo imposible para huir de la serpiente. Durante días fue una persecución intensa.
Después de un tiempo, la luciérnaga cansada, exhausta, se detuvo y le dijo a la serpiente:


----¿Te puedo hacer 3 preguntas?
La serpiente respondió:
---No acostumbro a dar concesiones, pero como de todos modos te voy a comer......¡adelante!
---Pregunta no. 1: ¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
---NO
---Pregunta no. 2: ¿Te he hecho algo?
---Nada en absoluto
---Pregunta no. 3: Y entonces.....¿Porque quieres comerme?
---PORQUE BRILLAAAAAAASSSSSSS!!!


MORALEJA: En muchas ocasiones te encuentras con personas que sólo te van a criticar, condenar, etiquetar, aunque nunca les hayas hecho cosa alguna y seas una persona cordial con ellos. Y todo eso, es porque al igual que la luciérnaga, tienes tu brillo propio, iluminas tu camino y el camino de muchos que vagan por la oscuridad. Brillas mas que los demás, al igual que una luciérnaga por la noches y eso, es algo difícil de soportar por otras personas, porque ellas carecen de esa luz interior, ese brillo propio y les duele tu brillar... ENVIDIA. Son personas enfermas, contaminadas y que solo viven en la Infelicidad, aléjate de ellas. Nunca dejes de ser quien eres, de iluminar con esa luz tan tuya, aunque esto moleste a esas personas que viven en la penumbra total.



sábado, 4 de octubre de 2014

San Francisco de Asís.



SAN FRANCISCO DE ASÍS
Fundador de la Orden de los Franciscanos
Hoy, 4 de octubre, celebramos a san Francisco de Asís. Nació en Asís, Italia en 1181 ó 1182. Su padre era comerciante y su madre pertenecía a una familia noble. Tenían una situación económica muy desahogada. Las gentes apodaron al niño “francesco” (el francés) aunque éste había recibido en su bautismo el nombre de “Juan.”
En su juventud no se interesó ni por los negocios de su padre ni por los estudios. Se dedicó a gozar de la vida sanamente, sin malas costumbres ni vicios. Gastaba mucho dinero pero siempre daba limosnas a los pobres. Le gustaban las románticas tradiciones caballerescas que propagaban los trovadores.
Cuando Francisco tenía como unos veinte años, hubo pleitos y discordia entre las ciudades de Perugia y Asís. Francisco fue prisionero un año y lo soportó con alegría. Cuando recobró la libertad cayó gravemente enfermo. La enfermedad fortaleció y maduró su espíritu. Cuando se recuperó, decidió ir a combatir en el ejército. Se compró una costosa armadura y un manto que regaló a un caballero mal vestido y pobre. Dejó de combatir y volvió a su antigua vida pero sin tomarla tan a la ligera. Se dedicó a la oración y después de un tiempo tuvo la inspiración de vender todos sus bienes y comprar la perla preciosa de la que habla el Evangelio. Se dio cuenta que la batalla espiritual empieza por la mortificación y la victoria sobre los instintos. Un día se encontró con un leproso que le pedía una limosna y le dio un beso.
Visitaba y servía a los enfermos en los hospitales. Siempre, regalaba a los pobres sus vestidos, o el dinero que llevaba. Un día, una imagen de Jesucristo crucificado le habló y le pidió que reparara su Iglesia que estaba en ruinas. Decidió ir y vender su caballo y unas ropas de la tienda de su padre para tener dinero para arreglar la Iglesia de San Damián. Su padre lo llevó a su casa y lo golpeó furiosamente, le puso grilletes en los pies y lo encerró en una habitación (Francisco tenía entonces 25 años). Su madre se encargó de ponerle en libertad y él se fue a San Damián.
Después se trasladó a una capillita llamada Porciúncula, de los benedictinos, que estaba en una llanura cerca de Asís. Era un sitio muy tranquilo que gustó mucho a San Francisco. Sus palabras llegaban a los corazones de sus oyentes. Al saludar a alguien, le decía “La paz del Señor sea contigo”. Dios le había concedido ya el don de profecía y el don de milagros.
San Francisco tuvo muchos seguidores y algunos querían hacerse discípulos suyos. Cuando ya eran doce discípulos, San Francisco redactó una regla breve e informal que eran principalmente consejos evangélicos para alcanzar la perfección. Después de varios años se autorizó por el Papa Inocencio III la regla y les dio por misión predicar la penitencia.
En 1212, el abad regaló a San Francisco la capilla de Porciúncula con la condición de que la conservase siempre como la iglesia principal de la nueva orden. Él la aceptó pero sólo prestada sabiendo que pertenecía a los benedictinos. Alrededor de la Porciúncula construyeron cabañas muy sencillas. La pobreza era el fundamento de su orden. San Francisco sólo llegó a recibir el diaconado porque se consideraba indigno del sacerdocio. Se distinguían por su gran capacidad de servicio a los demás, especialmente a los leprosos a quienes llamaban “hermanos cristianos”. Debían siempre obedecer al obispo del lugar donde se encontraran.
Santa Clara oyó predicar a San Francisco y decidió seguirlo en 1212. San Francisco consiguió que Santa Clara y sus compañeras se establecieran en San Damián. La oración de éstas hacía fecundo el trabajo de los franciscanos.
San Francisco conoció en Roma a Santo Domingo que había predicado la fe y la penitencia en el sur de Francia.
En la Navidad de 1223 San Francisco construyó una especie de cueva en la que se representó el nacimiento de Cristo y se celebró Misa.
En 1224 se retiró al Monte Alvernia y se construyó ahí una pequeña celda. La única persona que lo acompañó fue el hermano León y no quiso tener visitas. Es aquí donde sucedió el milagro de las estigmas en el cual quedaron impresas las señales de la pasión de Cristo en el cuerpo de Francisco. A partir de entonces llevaba las manos dentro de las mangas del hábito y llevaba medias y zapatos. Dijo que le habían sido reveladas cosas que jamás diría a hombre alguno. Un tiempo después bajo del Monte y curó a muchos enfermos.
La salud de San Francisco se fue deteriorando, los estigmas le hacían sufrir y le debilitaron y ya casi había perdido la vista. En el verano de 1225 lo llevaron con varios doctores porque ya estaba muy enfermo. Poco antes de morir dictó un testamento en el que les recomendaba a los hermanos observar la regla y trabajar manualmente para evitar la ociosidad y dar buen ejemplo. Al enterarse que le quedaban pocas semanas de vida, dijo “¡Bienvenida, hermana muerte!” y pidió que lo llevaran a Porciúncula. Murió el 3 de octubre de 1226 después de escuchar la pasión de Cristo según San Juan. Tenía 44 años de edad. Lo sepultaron en la Iglesia de San Jorge en Asís.
Son famosas las anécdotas de los pajarillos que venían a escucharle cuando cantaba las grandezas del Señor, del conejillo que no quería separarse de él y del lobo amansado por el santo. Algunos dicen que estas son leyenda, otros no.
San Francisco contribuyó mucho a la renovación de la Iglesia de la decadencia y el desorden en que había caído durante la Edad Media. El ayudó a la Iglesia que vivía momentos difíciles.
San Francisco nos enseña a vivir la virtud de la humildad. San Francisco tuvo un corazón alegre y humilde. Supo dejar no sólo el dinero de su padre sino que también supo aceptar la voluntad de Dios en su vida. Fue capaz de ver la grandeza de Dios y la pequeñez del hombre. Veía la grandeza de Dios en la naturaleza.
Nos enseña a saber contagiar ese entusiasmo por Cristo a los demás. Predicar a Dios con el ejemplo y con la palabra. San Francisco lo hizo con Santa Clara y con sus seguidores dando buen ejemplo de la libertad que da la pobreza.
Nos enseña el valor del sacrificio. San Francisco vivió su vida ofreciendo sacrificios a Dios.
Nos enseña a vivir con sencillez y con mucho amor a Dios. Lo más importante para él era estar cerca de Dios. Su vida de oración fue muy profunda y era lo primordial en su vida.
Fue fiel a la Iglesia y al Papa. Fundó la orden de los franciscanos de acuerdo con los requisitos de la Iglesia y les pedía a los frailes obedecer a los obispos.
Nos enseña a vivir cerca de Dios y no de las cosas materiales. Saber encontrar en la pobreza la alegría, ya que para amar a Dios no se necesita nada material.
Nos enseña lo importante que es sentirnos parte de la Iglesia y ayudarla siempre pero especialmente en momentos de dificultad.


jueves, 2 de octubre de 2014

2 de Octubre, Fiesta de los Angeles Custodios



Hoy, 2 de octubre, celebramos la Fiesta de los Ángeles Custodios. Dios ha asignado a cada hombre un ángel para protegerle y facilitarle el camino de la salvación mientras está en este mundo. Afirma a este respecto San Jerónimo: “Grande es la dignidad de las almas cuando cada una de ellas, desde el momento de nacer, tiene un ángel destinado para su custodia”.

En el antiguo testamento se puede observar cómo Dios se sirve de sus ángeles para proteger a los hombres de la acción del demonio, para ayudar al justo o librarlo del peligro, como cuando Elías fue alimentado por un ángel (1 Reyes 19, 5.)
En el nuevo testamento también se pueden observar muchos sucesos y ejemplos en los que se ve la misión de los ángeles: el mensaje a José para que huyera a Egipto, la liberación de Pedro en la cárcel, los ángeles que sirvieron a Jesús después de las tentaciones en el desierto.
La misión de los ángeles custodios es acompañar a cada hombre en el camino por la vida, cuidarlo en la tierra de los peligros de alma y cuerpo, protegerlo del mal y guiarlo en el difícil camino para llegar al Cielo. Se puede decir que es un compañero de viaje que siempre está al lado de cada hombre, en las buenas y en las malas. No se separa de él ni un solo momento. Está con él mientras trabaja, mientras descansa, cuando se divierte, cuando reza, cuando le pide ayuda y cuando no se la pide. No se aparta de él ni siquiera cuando pierde la gracia de Dios por el pecado. Le prestará auxilio para enfrentarse con mejor ánimo a las dificultades de la vida diaria y a las tentaciones que se presentan en la vida.
Muchas veces se piensa en el ángel de la guarda como algo infantil, pero no debía ser así, pues si pensamos que la persona crece y que con este crecimiento se tendrá que enfrentar a una vida con mayores dificultades y tentaciones, el ángel custodio resulta de gran ayuda.

martes, 30 de septiembre de 2014

Dar gracias...




Da gracias por los momentos difíciles, te ayudan a crecer.

Da gracias por tus limitaciones, porque te dan la oportunidad de mejorar.
Da gracias por cada nuevo desafío, ya que te ayuda a construir tu fuerza y carácter.
Da gracias por tus errores. Ellos te enseñarán valiosas lecciones.



Agradece cuando estás cansado y agotado, ya que significa que has hecho algo diferente.
Es fácil estar agradecido por las cosas buenas, por una vida plena, pero también hay que dar gracias por los contratiempos. 

La gratitud puede convertir lo negativo en positivo. Encuentra la manera de estar agradecido por tus problemas, y quizás puedan convertirse en tus bendiciones.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Murió Gustavo Cerati.

Hasta siempre Maestro, Buen viaje!!! RdS


Falleció Gustavo Cerati, ícono del Rock Nacional.
El músico argentino falleció hoy tras permanecer cuatro años en coma, confirmó su hijo Benito. Sufrió un paro cardiorespiratorio esta mañana en la clínica Alcla, donde permanecía internado.
Tras una larga agonía de casi 4 años y medio, el ex líder de Soda Stereo Gustavo Cerati falleció esta mañana en la clínica ALCLA de Buenos Aires, donde permanecía internado. 
La noticia comenzó a circular por las redes sociales y finalmente se confirmó pasado el mediodía.
Cerati había cumplido 55 años el mes pasado.
Que en Paz descanses Genio...



martes, 2 de septiembre de 2014

Septiembre: Mes de la Biblia.



El mes de septiembre es conocido como el mes de la Biblia, porque el dia 30 se celebra la Fiesta de San Jerónimo, a quien le debemos la traducción de la Biblia de los idiomas originales (Hebreo, Arameo y Griego) al Latín y del latín, se pudo traducir a cientos de idiomas. Por esto este motivo celebramos el mes de la Biblia, una oportunidad para acercarnos más a Dios y llenarnos de su gracia. San Jerónimo nos dice que "Ignorar las Escrituras es ignorar al mismo Cristo", proclamemos como el salmista: "Mi alma tiene sed de ti Señor" y adentrémonos a este maravilloso Libro para encontrarnos con Dios.

lunes, 1 de septiembre de 2014

El último beso...




Como todas las mañanas desde hace ya 6 años, me despertó mi madre ésta mañana para ir a la escuela, había pasado mala noche, con pesadillas sobre monstruos, y me costaba trabajo levantarme, a los 10 minutos mi madre volvió a despertarme esta vez con más premura, se me estaba haciendo tarde, me levanté como un bolido, apenas si me lave la cara me zampé el desayuno en un abrir y cerrar de ojos y ahí estaba mi mamá diciéndome -que comas despacio, que te vas a ahogar- . 
Con las prisas del momento le contesté de mal talante: 
* Sí, ya lo sé, no empieces a regañarme, aún tuve que soportar las preguntas de rigor: 
* Llevas el almuerzo?, te cepillaste los dientes?, Tienes listos los libros...? 
Yo aún más impaciente le contestaba levantando un poco la voz -Que te dije que sí! 
Ella sonrió suavemente y me dijo: -Anda, dale un beso a tú madre y ve con cuidado a la escuela.- 
Alce los hombros con fastidio y le dije medio enfadado: 
* !Mamá! Que ya es muy tarde no tengo tiempo para eso!- 
* Está bien hijo, ve de prisa, que Dios te proteja. 
* Aún retumban mis propias palabras en mi oído: 
* No tengo tiempo para eso... Con las prisas y el enfado me pasó por alto un leve destello de tristeza en su mirada, mientras iba corriendo hacia la escuela estuve a punto de regresarme a darle el beso a mi madre, sentía un nudo en el corazón, pero mis compañeros comenzaron a llamarme y fuí hacia ellos, con que excusa regresaría? Que iba a darle un beso a mi mamá? se hubiesen reído de mí. De todas formas al regresar a casa después de las clases vería a mi madre en la puerta de mi casa esperándome como siempre, temerosa de que me suceda algo, impaciente: si tardo unos minutos, ya que me he entretenido con los amigos. 
El día se me pasó volando en la escuela, entre clase y clase, juegos y almuerzo, y se me había olvidado el incidente de la mañana, sin embargo ésta vez, apenas sonó el timbre salí corriendo a mi casa sin entretenerme, desde la esquina esperaba divisar la figura de mi madre en la puerta, pero no había nadie esta vez, supuse que estaría adentro entretenida con algo pero extrañé de momento su presencia tan segura. 
Antes de tocar el timbre salió a la puerta mi padre, Pero era mi padre? aquel hombre era mucho más mayor de lo que siempre me había parecido, los hombros caídos, los ojos hinchados y un profundo halo de tristeza lo rodeaba, mi corazón empezó a latir alocadamente, presintiendo algo, apenas me salió la voz para decir: que pasa papá, mamá esta bien? en un suspiro me contestó :-" tú madre sufrió un ataque al corazón ésta mañana su muerte fué instantánea, nadie se enteró hasta que vinieron a visitarla y la encontraron ahí tendida en el pasillo, fué muy rápido, hijo, se fué nuestro ángel..." -un sollozo salió de su garganta y no pudo continuar hablando. Mi mamá?, mi mamá?, la que todas las mañanas me despierta, la que por las noches reza conmigo, me arropa y me da un beso de buenas noches, mi madre, a la que ésta mañana contesté de mal modo, a la que no le dí el beso de despedida, mi mama? 
Dios, perdóname, dile que me perdone, aún soy un niño pretendiendo ser un hombre, dile, por favor, que ella es lo que más quiero en esta vida, que sus abrazos me han dado seguridad siempre y es ahí donde me he sentido más protegido, dile que su suave sonrisa me acompañará toda la vida, y que prometo valorar a las personas que comparten conmigo mi existencia, no malhumorarme con ellas sin ningún motivo, y que les daré mil besos, día a día, por todos los que no pude darle a ella, a mis hijos, sus nietos, Cuídala por mí, mi Dios, que ella es muy buena, y dile por favor, Dios mio, que cuando me toque la hora de partir de este mundo venga a mi lecho y me arrope como siempre lo hizo. 

Disfruten no solo de este día , sino todos los días de su vida... nunca sabremos hasta cuando tendremos la dicha de su presencia mortal. Y si ya no está con nosotros, no te preocupes; una madre es muy necia y nunca te dejará solo.