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viernes, 8 de julio de 2011

9 de Julio Día de la Independencia.



El Congreso fue convocado cuando la Santa Alianza promovía en Europa la restauración monárquica y combatía los movimientos liberales y democráticos. Comenzó en Tucumán, por el creciente disgusto de los pueblos del interior con Buenos Aires. Desde la supresión de la Junta Grande por el Primer Triunvirato en 1811 y hasta el Directorio de Alvear, la conducción porteña había impuesto sus criterios centralistas, desconociendo las tendencias confederales de la mayoría de esos pueblos. Las provincias fueron convocadas para reunirse en Tucumán y enviaron sus diputados. Estuvieron incluidas algunas del Alto Perú, por entonces en manos realistas, pero no participaron Santa Fe, Corrientes, Entre Ríos y la Banda Oriental, por diferencias políticas. Entre los congresistas predominaba el sentimiento antiporteño. Las sesiones comenzaron el 24 de marzo de 1816, con Álvarez Thomas como Director Supremo, en la casa de doña Francisca Bazán de Laguna, y fueron anunciadas por una salva de 21 cañonazos. Pero pronto Álvarez Thomas renunció, y el 16 de abril fue reemplazado por Antonio González Balcarce, que también renunció. El 3 de mayo, Juan Martín de Pueyrredón, del grupo porteño, fue elegido Director Supremo, con el objetivo de pacificar y unir a todo el territorio.


Los diputados Esteban Agustín Gazcón, Teodoro Sánchez de Bustamante y José Mariano Serrano presentaron un plan aceptado por todos y cuyos puntos fundamentales fueron:
* Comunicarse con todas las provincias para insistir en la necesidad de unión y así enfrentar al enemigo externo.
* Declarar la Independencia.
* Discutir la forma de gobierno más conveniente para las Provincias Unidas.
* Elaborar un proyecto de Constitución.
* Preparar un plan para apoyar y sostener la guerra en defensa propia, proveyendo de armamentos a los ejércitos patriotas.


Tras una serie de medidas y después de arduas discusiones acerca de la forma de gobierno, el 9 de julio de 1816, a pedido del diputado jujeño Teodoro Sánchez de Bustamante, se discutió el proyecto de Declaración de la Independencia. Después de tres meses y medio de sesiones, el Congreso proclamó este día la existencia de una nueva nación libre e independiente de España u otras naciones: las Provincias Unidas de Sud América. El diputado sanjuanino Francisco Narciso de Laprida preguntó: "¿Queréis que las Provincias de la Unión sean una Nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli?". Todos los diputados contestaron afirmativamente. De inmediato, se labró el Acta de la Emancipación.



¡Solo Dios basta!

Nada te turbe,
Nada te espante,
Todo se pasa,
Dios no se muda.
La paciencia
Todo lo alcanza;
Quien a Dios tiene
Nada le falta:
Sólo Dios basta.
Eleva el pensamiento,
Al cielo sube,
Por nada te acongojes,
Nada te turbe.
A Jesucristo sigue
Con pecho grande,
Y, venga lo que venga,
Nada te espante.
¿Ves la gloria del mundo
Es gloria vana;
Nada tiene de estable,
Todo se pasa.
Aspira a lo celeste,
Que siempre dura;


Fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.
Ámala cual merece
Bondad inmensa;
Pero no hay amor fino
Sin la paciencia.
Confianza y fe viva
Mantenga el alma,
Que quien cree y espera
Todo lo alcanza.
Del infierno acosado
Aunque se viere,
Burlará sus furores
Quien a Dios tiene.
Vénganle desamparos,
Cruces, desgracias;
Siendo Dios su tesoro,
Nada le falta.
Id, pues, bienes del mundo;
Id, dichas vanas;
Aunque todo lo pierda,
Sólo Dios basta.
 

jueves, 7 de julio de 2011

Desde los afectos.


Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?
Que uno tiene que buscarlo y dárselo...

Que nadie establece normas, salvo la vida...

Que la vida sin ciertas normas pierde formas...

Que la forma no se pierde con abrirnos...

Que abrirnos no es amar indiscriminadamente...

Que no está prohibido amar...

Que también se puede odiar...

 
Que la agresión porque sí, hiere mucho...

Que las heridas se cierran...

Que las puertas no deben cerrarse...

Que la mayor puerta es el afecto...

Que los afectos, nos definen...

Que definirse no es remar contra la corriente...

Que no cuanto más fuerte se hace el trazo, más se dibuja...

Que negar palabras, es abrir distancias...

 
 
Que encontrarse es muy hermoso...

Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida...

Que la vida parte del sexo...

Que el por qué de los niños, tiene su por qué...

Que querer saber de alguien, no es sólo curiosidad...

Que saber todo de todos, es curiosidad malsana...

Que nunca está de más agradecer...

Que autodeterminación no es hacer las cosas solo...

 
Que nadie quiere estar solo...

Que para no estar solo hay que dar...

Que para dar, debemos recibir antes...

Que para que nos den también hay que saber pedir...

Que saber pedir no es regalarse...

Que regalarse en definitiva no es quererse...

Que para que nos quieran debemos demostrar qué somos...

Que para que alguien sea, hay que ayudarlo...


 
Que ayudar es poder alentar y apoyar...

Que adular no es apoyar...

Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara...

Que las cosas cara a cara son honestas...

Que nadie es honesto porque no robe...

Que cuando no hay placer en las cosas no se está viviendo...

Que para sentir la vida hay que olvidarse que existe la muerte...

Que se puede estar muerto en vida..


 
Que se siente con el cuerpo y la mente...

Que con los oídos se escucha...

Que cuesta ser sensible y no herirse...

Que herirse no es desangrarse...

Que para no ser heridos levantamos muros...

Que sería mejor construir puentes...

Que sobre ellos se van a la otra orilla y nadie vuelve...

Que volver no implica retroceder...


 
Que retroceder también puede ser avanzar...

Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol...


Cómo hacerte saber que nadie establece normas, salvo la vida?

 

miércoles, 6 de julio de 2011

El tren de la Vida.




La vida no es más que un viaje por tren: repleto de embarques y desembarques, salpicado de accidentes, sorpresas agradables y profundas tristezas.
Al nacer, nos subimos al tren y nos encontramos con algunas personas las cuales creemos que siempre estarán con nosotros en este viaje: nuestros padres.
Lamentablemente la verdad es otra.
Ellos se bajarán en alguna estación dejándonos huérfanos de su cariño, amistad y su compañía irreemplazable.




No obstante, esto no impide a que se suban otras personas que nos serán muy especiales.
Llegan nuestros hermanos, nuestros amigos y nuestros maravillosos amores.
De las personas que toman este tren, habrá los que lo hagan como un simple paseo, otros que encontrarán solamente tristeza en el viaje, y habrá otros que circulando por el tren, estarán siempre listos en ayudar a quien lo necesite.



 
Muchos al bajar, dejan una añoranza permanente; otros pasan tan desapercibidos que ni siquiera nos damos cuenta que desocuparon el asiento.
Es curioso constatar que algunos pasajeros, quienes nos son tan queridos se acomodan en vagones distintos al nuestro. Por lo tanto, se nos obliga hacer el trayecto separados de ellos.
Desde luego, no se nos impide que durante el viaje, recorramos con dificultad nuestro vagón y lleguemos a ellos, pero lamentablemente, ya no podremos sentarnos a su lado pues habrá
otra persona ocupando el asiento.



No importa, el viaje se hace de este modo; lleno de desafíos, sueños, fantasías, esperas y despedidas... pero jamás regresos.
Entonces, hagamos este viaje de la mejor manera posible.
Tratemos de relacionarnos bien con todos los pasajeros, buscando en cada uno, lo que tengan de mejor.
Recordemos siempre que en algún momento del trayecto, ellos podrán titubear y probablemente precisaremos entenderlos ya que nosotros también muchas veces titubearemos, y habrá alguien que
nos comprenda.
El gran misterio, al fin, es que no sabremos jamás en qué estación bajaremos, mucho menos donde bajarán nuestros compañeros, ni siquiera el que está sentado en el asiento de al lado.




Me quedo pensando si cuando baje del tren, sentiré nostalgia.
Creo que sí. Separarme de algunos amigos de los que me hice en el viaje será dolorido.
Dejar a que mis hijos sigan solitos, será muy triste.
Pero me aferro a la esperanza de que, en algún momento, llegaré a la estación principal y tendré la gran emoción de verlos llegar con un equipaje que no tenían cuando embarcaron.
Lo que me hará feliz, será pensar que colaboré con que el equipaje creciera y se hiciera valiosa.
Hagamos que nuestra estancia  en este tren sea tranquila, que haya valido la pena.
Hagamos tanto, para que cuando llegue el momento de desembarcar, nuestro asiento vacío, deje añoranza y lindos recuerdos a los que en el viaje permanezcan.

Vida. de Charles Chaplin




Vida...



Ya perdoné errores casi imperdonables,

traté de sustituir personas insustituibles,

y olvidar personas inolvidables.

Ya hice cosas por impulso,

ya me decepcioné con personas

cuando nunca pensé decepcionarme,

mas también decepcioné a alguien.

Ya abracé para proteger
,
ya me reí cuando no podía,

ya hice amigos eternos,

ya amé y fui amado,

pero también fui rechazado,

ya fui amado y no supe amar.

Ya grité y salté de tanta felicidad,

ya viví de amor e hice juramentos eternos,

pero también ¡"rompí la cara" muchas veces!

Ya lloré escuchando música y viendo fotos,

ya llamé sólo para escuchar una voz,

ya me enamoré por una sonrisa,

ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y...

...tuve miedo de perder a alguien especial

(y terminé perdiéndolo).

¡¡Pero sobreviví!!

¡Y todavía vivo!

No paso por la vida...

y vos tampoco deberías pasar...

¡¡¡Viví!!!

Bueno es ir a la lucha con determinación,

abrazar la vida y vivir con pasión,

perder con clase y vencer con osadía,

porque el mundo pertenece a quien se atreve.

Y...

LA VIDA ES MUCHO...

¡para ser insignifante!



Charles Chaplin



martes, 5 de julio de 2011

El saco de plumas.





Había una vez un hombre que calumnió grandemente a un amigo suyo, todo por la envidia que le tuvo al ver el éxito que este había alcanzado.
Tiempo después se arrepintió de la ruina que trajo con sus calumnias a ese amigo, y visitó a un hombre muy sabio a quien le dijo:
"Quiero arreglar todo el mal que hice a mi amigo. ¿Cómo puedo hacerlo?",
a lo que el hombre respondió: "Toma un saco lleno de plumas ligeras y pequeñas y suelta una donde vayas".


 
El hombre muy contento por aquello tan fácil tomó el saco lleno de plumas y al cabo de un día las había soltado todas.
Volvió donde el sabio y le dijo: "Ya he terminado",
a lo que el sabio contestó: "Esa es la parte más fácil.
Ahora debes volver a llenar el saco con las mismas plumas que soltaste.
Sal a la calle y búscalas".
El hombre se sintió muy triste, pues sabía lo que eso significaba y no pudo juntar casi ninguna.


Al volver, el hombre sabio le dijo:
"Así como no pudiste juntar de nuevo las plumas que volaron con el viento, así mismo el mal que hiciste voló de boca en boca y el daño ya está hecho. Lo único que puedes hacer es pedirle perdón a tu amigo, pues no hay forma de revertir lo que hiciste".
"Cometer errores es de humanos y de sabios pedir perdón".


lunes, 4 de julio de 2011

El hijo preferido.

Cierta vez le preguntaron a una madre cual era su hijo preferido, aquel que ella más amaba. Y ella, dejando entrever una sonrisa, respondió: Nada es más voluble que un corazón de madre. Y, como madre, le respondió:

 El hijo predilecto, aquél a quién me dedicó de cuerpo y alma:

Es mi hijo enfermo, hasta que sane.
El que partió, hasta que vuelva.
El que está cansado, hasta que descanse.
El que está con hambre, hasta que se alimente.
El que está con sed, hasta que beba.
El que está estudiando, hasta que aprenda.
El que está desnudo, hasta que se vista.
EL que no trabaja, hasta que se emplee.
El que está de novio, hasta que se case.
El que se casa, hasta que conviva.
El que es padre, hasta que los críe.
EL que prometió, hasta que cumpla.
El que debe, hasta que pague.
El que llora, hasta que calle."

Y con un semblante bien diferente a aquella sonrisa, finalizó:
"El que ya me dejó, hasta que lo reencuentre"


¡Nunca te rindas!


Sir Winston Churchill cuando era un muchacho y asistía a la escuela, repitió tres veces el octavo curso, porque le costaba aprender. Es algo irónico que años después, la Universidad de Oxford le pidiera pronunciar el discurso de la fiesta de graduados.

Para este acontecimiento llegó con sus acompañantes habituales, un bastón y un sombrero de copa. Mientras se aproximaba al podio, el público le brindó aplausos de aprecio.
Churchill, con pausado ademán calmó la multitud, mientras se disponía a hablar ante sus admiradores.
Luego colocó el sombrero sobre el atril y mirando directamente a la ansiosa audiencia, gritó con una voz llena de autoridad: ¡Nunca se rindan!
Transcurrieron algunos segundos. El auditorio se quedó en silencio. Se levantó puesto de puntillas y gritó nuevamente: ¡Nunca se rindan!
Sus palabras retumbaron a través del auditorio. Todos permanecieron inmóviles y callados mientras Churchill alargaba su brazo en busca de su sombrero; ayudándose con su bastón abandonó la tribuna. Su discurso había terminado.
El discurso de graduación de seis palabras de Churchill fue sin duda el más corto y elocuente jamás pronunciado en Oxford. Aun así, su mensaje fue también uno que todos los presentes recordaron durante el resto de sus vidas.

“La perseverancia es un gran componente del éxito; si golpeas la puerta con la persistencia y el ruido suficientes, seguramente despertarás a alguien”

viernes, 1 de julio de 2011

Solo con el tiempo...


Con el tiempo comprendes que solo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
 
Con el tiempo te das cuenta de que si estas al lado de esa persona solo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabaras no deseando volver a verla.
 
Con el tiempo te das cuenta de que los amigos verdaderos valen mucho más que cualquier cantidad de dinero. 

Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado solo de amistades falsas.

 
 
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
 
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es solo de almas grandes...
 
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

 
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día lloraras por aquellos que dejaste ir.
 
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona, es irrepetible.
 
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.
   
Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana, es demasiado incierto para hacer planes.

 
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.
 
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
 
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
 
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañás, decir que necesitás, decir que quieres ser amigo.... ante una tumba..., ya no tiene ningún sentido...
 
Pero desafortunadamente....SOLO CON EL TIEMPO...